Las instituciones vascas han puesto en marcha en Aretxabaleta una experiencia piloto que busca transformar la manera en la que se atiende a las personas mayores. El Departamento de Salud del Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Gipuzkoa —a través de la Fundación Adinberri— y el Ayuntamiento de la localidad han impulsado en el centro de salud de Osakidetza un nuevo sistema de atención conjunta que unifica recursos sanitarios, sociales y comunitarios.
La iniciativa, denominada POBA, nace con el propósito de adelantarse a situaciones de vulnerabilidad, reforzar la autonomía personal y favorecer un envejecimiento saludable entre la población mayor de 70 años. Por primera vez, profesionales de distintos ámbitos trabajan de forma coordinada en un mismo espacio físico, compartiendo información y diseñando respuestas adaptadas a cada persona.
El proyecto fue presentado por el consejero de Salud, Alberto Martínez, la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, y el alcalde de Aretxabaleta, Garikoitz Iturbe, quienes subrayaron su carácter innovador y su posible extensión a otros municipios de Euskadi si los resultados son positivos.
El nuevo modelo apuesta por una atención preventiva y personalizada, dejando atrás un enfoque centrado únicamente en la respuesta a problemas ya existentes. Además, sitúa a la persona en el centro de las decisiones, fomentando su participación activa en el cuidado de su propia salud y bienestar.






