El sector del taxi en Euskadi retomará las protestas el próximo miércoles, 4 de febrero, con una movilización en Bilbao para denunciar los «abusos» de las plataformas VTC. La convocatoria, impulsada por la Federación Vasca del Taxi, cuenta con el respaldo de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), que se une a la exigencia de una regulación más estricta para empresas como Uber o Cabify.
La principal demanda de los taxistas es que las instituciones vascas realicen inspecciones diarias a los vehículos con conductor, de la misma forma que se fiscaliza habitualmente al taxi profesional. El colectivo sostiene que es la única vía para garantizar que estas plataformas cumplan con la normativa vigente y para evitar una situación de competencia desleal en el transporte urbano.
La federación critica la pasividad administrativa tras los datos obtenidos en la última campaña de vigilancia de noviembre, donde el 65 % de los VTC inspeccionados terminaron sancionados. A pesar de este alto índice de irregularidades, los taxistas denuncian que los controles han cesado, por lo que volverán a la calle para exigir que los medios de supervisión sean permanentes y no algo puntual.






