El Índice de Precios de Consumo redujo en enero su tasa interanual hasta el 2,4 %, lo que supone un descenso de medio punto respecto al mes anterior y el registro más contenido desde el pasado mes de junio, según los datos provisionales publicados por el Instituto Nacional de Estadística.
Esta evolución responde principalmente al abaratamiento de los combustibles para vehículos y a una subida más moderada del precio de la electricidad en comparación con el inicio del año anterior. Con este nuevo retroceso, la inflación acumula tres meses consecutivos a la baja tras haber alcanzado un máximo del 3,1 % a finales del otoño.
Desde el Gobierno central se valora este comportamiento como una señal de estabilización de los precios, alineada con los objetivos del Banco Central Europeo, y subraya que contribuye a preservar el poder adquisitivo de los hogares. Por su parte, la inflación subyacente se mantiene estable en el 2,6 %, sin cambios respecto a los últimos meses.






