Un total de 33 personas con edades comprendidas entre los 2 y los 96 años requirieron asistencia de los servicios de emergencias el sábado a consecuencia de la ola de calor sufrida en Euskadi. Según los datos facilitados por el Departamento de Salud, la gran mayoría de los afectados, concretamente 28 personas, precisaron ser evacuadas en ambulancia a un centro sanitario para ser tratadas por los efectos de las altas temperaturas en una jornada asfixiante, aunque afortunadamente ninguno de los casos revistió gravedad. Los cinco pacientes restantes pudieron ser atendidos ‘in situ’ por los sanitarios y recibieron el alta en el mismo lugar.
El despliegue del dispositivo sanitario coincidió con la activación del aviso amarillo por temperaturas extremas, que afectó de manera generalizada a la geografía guipuzcoana con registros que rebasaron los 30 grados en la práctica totalidad de sus municipios el sábado. El rigor térmico se hizo notar con especial intensidad en las comarcas del interior de Gipuzkoa, donde varias estaciones de la red de Euskalmet superaron la barrera de los 35 grados. Las mediciones más elevadas del territorio se localizaron en la localidad de Bergara, que alcanzó los 36,2 grados, seguida por Alegia con 35,7 grados y Arrasate con 35,5 grados de máxima.
Las autoridades de Salud han enmarcado estas intervenciones en una jornada climatológica muy adversa que también afectó al resto de territorios vascos, especialmente a Bizkaia y a puntos del norte de Álava como Llodio, donde los termómetros llegaron a rozar los 38 grados. Las asistencias hospitalarias se concentraron en las franjas de mayor exposición solar de la tarde el sábado, lo que obligó a mantener las alertas preventivas de cara a las siguientes jornadas. Los servicios médicos reiteran la importancia de proteger a los colectivos más vulnerables ante este tipo de episodios térmicos.






