El procedimiento judicial abierto a raíz de las sospechas de violencia machista atribuidas a un docente de la escuela de bertsolaritza Xenpelar ha quedado oficialmente desestimado. El órgano de instrucción de Donostia encargado de la causa ha dictado el sobreseimiento de las actuaciones debido a la inexistencia de reclamaciones formales y de declaraciones que aportaran solidez a las pesquisas. En consonancia con esta decisión, el Ministerio Público del territorio guipuzcoano ha descartado emprender medidas legales complementarias hacia el sospechoso, fundamentando su postura en la carencia de indicios materiales que refuercen la versión de la afectada.
La resolución llega tras constatar que la principal implicada, que cuenta con una edad de 17 años, ha rehusado formalizar cualquier tipo de querella en sede judicial, una determinación compartida de forma unánime por sus progenitores. A lo largo del seguimiento del caso, la indefinición en torno al número real de damnificadas y la gravedad de las conductas denunciadas ha supuesto un obstáculo insalvable para las autoridades encargadas de la instrucción, limitándose los hechos contrastados a las vivencias compartidas por la mencionada menor y por otra mujer de edad adulta que aludió a episodios pretéritos.
El desenlace contrasta con las valoraciones institucionales iniciales emitidas por la corporación local de Errenteria, cuya máxima responsable, Aizpea Otaegi, calificó públicamente los sucesos de extrema gravedad al enmarcarlos dentro de un recurso de titularidad pública. Aquellas primeras manifestaciones municipales apuntaban a la comisión continuada de conductas de hostigamiento psicológico y de índole sexual hacia el alumnado; no obstante, el desestimiento de las partes afectadas a iniciar un litigio legal ha imposibilitado el desarrollo de un proceso punitivo en el ámbito penal.






