Un sistema de detección temprana gestionado por la Inspección de Trabajo de Euskadi ha sacado a la luz posibles infracciones de la normativa laboral en 1.438 contratos en la primera mitad del año. La identificación de estos indicios ha motivado el envío de 760 cartas de advertencia a empresas vascas, abriendo un canal de regularización voluntaria de un mes. Esta vía intermedia busca corregir las desviaciones contractuales de manera ágil, activando visitas inspectoras presenciales únicamente en aquellos casos donde los empleadores ignoren la notificación.
Las anomalías más recurrentes se concentran en el encadenamiento de contratos temporales que superan los topes legales y el uso desnaturalizado de la figura del fijo discontinuo. En concreto, la administración ha detectado que 132 compañías mantenían eventualidades que excedían los plazos permitidos o los 18 meses de alta en los últimos dos años. Paralelamente, casi dos centenares de empresas camuflaban puestos estructurales bajo la modalidad intermitente, registrando a su personal en la Seguridad Social durante más del 87% del año de forma ininterrumpida, principalmente en el territorio vizcaíno, seguido por el guipuzcoano y el alavés.
La dirección del Departamento de Economía, Trabajo y Empleo ha enmarcado estos datos dentro de un plan para erradicar la precariedad y la temporalidad abusiva del mercado autonómico. Los portavoces del área ministerial han señalado que, si bien el cumplimiento normativo es la norma generalizada en el tejido empresarial, resulta imprescindible atajar este tipo de prácticas para salvaguardar los derechos laborales. Por ello, han ratificado su intención de mantener una vigilancia estrecha y preventiva para asegurar que el crecimiento económico en el País Vasco se consolide bajo parámetros de estabilidad y empleo de calidad.






