La Diputación Foral de Bizkaia iniciará el próximo 13 de octubre la excavación arqueológica de la basílica de Nuestra Señora de Begoña, una vez concluida la festividad de la Virgen de Begoña. La actuación forma parte del proyecto Begoña / Vecunia y busca avanzar en el conocimiento de la historia de este enclave, estrechamente ligado a la memoria religiosa, social y cultural de Bilbao y de Bizkaia.
El proyecto, adjudicado a la Unión Temporal de Empresas formada por Ondare Babesa, S.L. y View Arkitektura eta Ikerketa, S. Coop. Pequeña, tendrá una duración aproximada de un año. En la fase previa actual se están ultimando el diseño de la intervención, los trámites administrativos y la organización de los trabajos para que la excavación pueda desarrollarse con garantías, tanto para el patrimonio como para las personas que cada día acuden a la basílica.
Próximamente se realizarán estudios previos del subsuelo y del edificio, mediante técnicas georradar que, al no ser invasivas, no alteran ni dañan el templo y permiten detectar la presencia de estructuras enterradas, como muros o sepulturas, lo que facilitará la excavación convencional.
La intervención avanzará de forma progresiva por distintos ámbitos de la basílica, ocupando en cada momento solo el espacio imprescindible. De esta manera, el templo podrá mantener su actividad ordinaria, durante todo el proceso.
Con esta intervención, la Diputación Foral de Bizkaia refuerza su compromiso con la investigación, la conservación y la difusión del patrimonio histórico del territorio. El proyecto Begoña / Vecunia, hecho posible mediante convenio con la Basílica de Begoña. permitirá conocer mejor una parte esencial de la historia de Bizkaia y acercar ese conocimiento a la ciudadanía
Un proyecto abierto a la ciudadanía
Uno de los elementos más destacados del proyecto será su carácter abierto y divulgativo. En lugar de ocultar la obra tras cierres convencionales, se instalará una estructura ligera de madera que servirá también como espacio informativo. A través de ventanas y puntos de observación, las personas que visiten la basílica podrán conocer de cerca cómo avanza la investigación arqueológica.
El sistema se irá adaptando a la evolución de los trabajos. En una primera fase, la observación se realizará desde el exterior de las zonas de excavación. Más adelante, si las condiciones de seguridad lo permiten, podrán habilitarse recorridos interiores para acercar aún más el proceso a la ciudadanía. El objetivo es que la excavación no sea una intervención cerrada, sino una oportunidad para compartir conocimiento y hacer visible el valor del patrimonio.
Una intervención compatible con la actividad ordinaria del templo
La actuación es especialmente compleja porque se desarrollará en el interior de un templo en uso. Por ello, los trabajos se organizarán para interferir lo menos posible en la actividad religiosa. Las tareas que puedan generar más ruido se programarán fuera de los horarios de culto y la excavación se adaptará a las necesidades de cada celebración, procurando en todo momento garantizar el silencio necesario para las celebraciones y para la oración privada de los fieles, que constantemente entran en el santuario.
También se adoptarán medidas específicas para proteger los elementos más sensibles del templo. Los espacios de trabajo estarán aislados para evitar la entrada de polvo en las zonas protegidas, y el órgano contará con una protección especial durante toda la intervención. El Retablo Mayor permanecerá visible en todo momento, gracias a las medidas previstas para preservar su estado de conservación.






