Un estudio elaborado por la Guardia Municipal de San Sebastián refleja un notable repunte de las intervenciones vinculadas a la seguridad ciudadana en los puntos céntricos de la capital guipuzcoana donde se llevaban a cabo los repartos informales de comida a personas en situación de calle. En concreto, las actuaciones policiales en la plaza Gipuzkoa crecieron un 71 %, al pasar de 173 a 296 operativos, mientras que en la plaza de la Constitución las intervenciones registraron una subida del 67 %, elevándose de 59 a 99 actuaciones.
A tenor de estos datos, el Consistorio donostiarra ha decidido suspender la distribución de estas cenas solidarias apelando a razones de convivencia y protección pública. Para paliar el impacto de la medida entre el colectivo afectado, la administración municipal reforzará los recursos asistenciales reglados a través de la red institucional. Con este fin, el programa Otorduak incrementará su cobertura con 100 menús diarios adicionales, pasando de ofrecer 316 a un total de 416 raciones al día para atender a personas en situación de vulnerabilidad.
La decisión del Gobierno municipal ha generado división de opiniones en el arco político local. Mientras que formaciones como EH Bildu y Ezker Anitza han expresado su rechazo al veto al considerarlo una restricción de la labor comunitaria, los grupos del PSE y el PP han respaldado la medida al primar los criterios de seguridad y el encauzamiento de la ayuda social a través de los canales oficiales.






