El lehendakari, Imanol Pradales, ha instado a realizar un ejercicio de «autocrítica, autoexigencia y corresponsabilidad» para corregir las deficiencias y mejorar los resultados de la enseñanza en Euskadi. Durante el acto de apertura del curso académico de la Formación Profesional celebrado en Vitoria, la máxima autoridad autonómica evitó el reduccionismo tras los débiles datos reflejados en el informe PISA e insistió en afrontar los problemas sin perder la cohesión como país.
Frente a las dudas en la educación obligatoria, Pradales ensalzó el valor estratégico de la FP como motor económico e integración social. Dirigiéndose a los estudiantes, el lehendakari enfatizó la necesidad del compromiso personal al recordar que «no existen atajos para el éxito» y defendió la capacidad de la oferta formativa vasca para acompañar la reconversión industrial y responder a los cambios demográficos del territorio.
El inicio del ejercicio en la Formación Profesional llega con récords de implantación al superar las 74.000 plazas ofertadas, lo que supone un aumento del 3,6 % respecto al año anterior. Bizkaia lidera las inscripciones con casi 24.000 alumnos, seguida de Gipuzkoa con más de 19.000 y Álava con más de 7.000. El departamento prevé alcanzar los 55.000 matriculados en las próximas semanas, apoyado en una red pública que concentra cerca del 70 % de los puestos disponibles en grado superior.






