Sostenibilidad extiende los servicios de la OTEG al primer sector para promover una energía más eficiente y competitiva en las explotaciones de Gipuzkoa

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El Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa ha ampliado el radio de acción de la Oficina de Transformación Energética de Gipuzkoa (OTEG) incorporando una línea técnica orientada específicamente a la actividad agraria y ganadera. Esta iniciativa busca guiar a las explotaciones del territorio hacia el autoconsumo y la implantación de fuentes limpias, reduciendo su vulnerabilidad frente a las fluctuaciones de los mercados energéticos e incrementando su capacidad competitiva. En este sentido, el diputado foral de Sostenibilidad, José Ignacio Asensio, ha subrayado que «la transición energética tiene que llegar a todos los sectores económicos de Gipuzkoa, también al primer sector. Queremos acompañar a nuestros baserritarras y ofrecerles soluciones que les permitan producir con una energía más sostenible, eficiente y competitiva».

Como punto de partida de este programa de acompañamiento, la institución foral ha otorgado una ayuda directa de 30.000 euros a la Mancomunidad de Enirio-Aralar para desarrollar una experiencia piloto de generación solar. La ayuda financiará los paneles fotovoltaicos, los esquemas de protección eléctrica y la logística para desplazar los equipos hasta las bordas Elordi y Doniturrieta Garakoa II, ubicadas en terrenos de esta entidad supraMunicipal que reúne a 15 ayuntamientos guipuzcoanos y gestiona unas 3.359 hectáreas. El proyecto dotará de electricidad propia a estas infraestructuras aisladas que carecen de red convencional y servirá como campo de pruebas monitorizado para evaluar una posible implantación escalonada en otras bordas y queserías de la sierra.

Esta nueva vía para el medio rural se suma al despliegue de soluciones colectivas que el departamento foral promueve en la geografía guipuzcoana, donde se contabilizan actualmente 82 comunidades energéticas (74 de ámbito vecinal y 8 industriales) distribuidas en 67 municipios, con una repercusión directa en unas 13.000 familias y 38 pequeñas y medianas empresas. Asensio ha remarcado el impacto positivo de estas fórmulas de generación compartida, señalando que «hemos demostrado que es posible producir y compartir energía de otra manera. Ahora queremos seguir ampliando ese modelo y llegar también al primer sector. La transición energética tiene que ser una oportunidad para todo el territorio, para reducir costes, ganar autonomía y hacer nuestra economía más sostenible y competitiva».