El precio de los arrendamientos en nuestro territorio prosigue su tendencia al alza tras registrar un incremento acumulado del 22% durante el último quinquenio. Según los registros oficiales del Departamento de Vivienda del Gobierno Vasco correspondientes al cierre de 2025, el coste mensual de las rentas se situó en 898,5 euros de media, situándose al borde de la barrera de los 900 euros. Esta senda alcista contrasta con la evolución de los salarios en Gipuzkoa, cuyo crecimiento medio en el mismo periodo se ha limitado a un 15%.
El comportamiento del mercado inmobiliario refleja notables desigualdades geográficas entre las distintas comarcas guipuzcoanas. Donostia encabeza los valores más elevados del territorio con un promedio de 1.159 euros mensuales, cifra que asciende hasta los 1.252 euros en la zona centro. Asimismo, la presión ejercida por la capital ha extendido su área de influencia al conjunto de Donostialdea, donde la mayoría de los municipios supera ya los 800 euros de media. Este mismo tramo de precios se replica en enclaves costeros con fuerte demanda turística y residencial, como Zarautz y Hondarribia.
En contraposición, la mayor parte de las poblaciones del interior guipuzcoano mantiene un escenario con importes más moderados, oscilando habitualmente en horquillas de entre 500 y 700 euros al mes. La disparidad del mercado queda patente al comparar enclaves como Ataun, donde la mensualidad media se sitúa en 517 euros, un importe que no alcanza la mitad del desembolso necesario para acceder a una vivienda en la capital donostiarra.






