El PSE-EE ha sacado adelante en el Parlamento Vasco una iniciativa orientada a evitar la difusión del origen nacional o geográfico de los arrestados por parte de las instituciones. La propuesta, promovida por los propios socialistas, ha sido aprobada tras sumar el respaldo de EH Bildu y Sumar, contar con la abstención del PNV —socio de coalición en el Gobierno autonómico— y registrar el rechazo de PP y Vox.
El texto ratificado por la Cámara vasca subraya de forma categórica que la procedencia de una persona no determina ni justifica la comisión de delitos. En el marco del Pacto Social Vasco por la Migración, la resolución insta a todo el Ejecutivo autonómico a combatir la desinformación y los discursos que vinculan a la población migrante con un riesgo para la seguridad, demandando el máximo cuidado en la comunicación oficial para no generar relatos discriminatorios.
Asimismo, la iniciativa contempla directrices específicas para las respuestas parlamentarias o canales institucionales: cuando sea legalmente necesario facilitar el origen de los detenidos, la información deberá trasladarse siempre de manera contextualizada para evitar lecturas distorsionadas. La aprobación del texto formaliza el rechazo parlamentario a los usos informativos que asocien inmigración y criminalidad, evidenciando un nuevo matiz de discrepancia en el seno de la coalición de gobierno.






