La Estrategia Vasca del Hidrógeno llega al Parlamento Vasco

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El director general del EVE presenta a los grupos parlamentarios los objetivos para desarrollar este elemento clave en la descarbonización

  • El hidrógeno permite una gran integración de la producción renovable con las horas de consumo, y  descarbonizar amplios sectores de la economía como el transporte, lo que allana el camino hacia una sociedad baja en emisiones GEI. 
  • Las inversiones necesarias se estiman entre 910 y 1.510 M€, lo que permitiría una producción de 100.000 toneladas de hidrógeno verde en 2030.
  • En los próximos años se prevé un crecimiento internacional generalizado en materia de hidrógeno.

 

El Consejero director general del Ente Vasco de la Energía, Iñigo Ansola, ha presentado esta tarde a representantes del arco parlamentario vasco las principales líneas de trabajo establecidas en la Estrategia Vasca del Hidrógeno del Gobierno Vasco. Un documento que establece las bases para situar a Euskadi en una posición de liderazgo para aprovechar las oportunidades energéticas, medioambientales y de desarrollo industrial y tecnológico que ofrece este vector, y que contribuirá al cumplimiento de los objetivos para la transformación del sistema energético de la Estrategia Energética Vasca.
 
En su intervención, Ansola ha destacado que este elemento será “clave para el despegue definitivo y la integración de las energías renovables” en el sistema energético, algo que resulta imprescindible para alcanzar las cotas de descarbonización asumidas en Euskadi, en sintonía con los objetivos europeos y el acuerdo de Paris. El fin último es lograr un consumo cero de petróleo y sus derivados para usos energéticos en 2050, un objetivo de gran calado en una sociedad industrial como la vasca.

La Estrategia del Hidrógeno persigue impulsar la creación de un ecosistema de producción, distribución y consumo de hidrógeno en Euskadi basado en las capacidades industriales, logísticas y tecnológicas existentes. Este valle de hidrógenosupondrá la creación de un mercado local de hidrógeno que sirva como herramienta viable para la descarbonización de la industria vasca y otros sectores como el transporte. Asimismo, al igual que ha ocurrido con el desarrollo de tecnología vasca en sectores como el eólico, permitirá la exportación de este conocimiento al mercado internacional, ya que se prevé un notable crecimiento del mismo en toda Europa en los próximos años.

Los objetivos fijados incluyen toda la cadena de producción hasta los diferentes usos finales (producción, almacenamiento, transporte y distribución), lo que supone una concepción holística de este elemento para su integración con los objetivos de la Estrategia Energética de Euskadi.

Se estima que para la consecución de los objetivos se requerirán inversiones por un valor  que varía entre los 910 y 1.510 millones de euros. Gracias a ello, se prevé que podrían producirse más de 100.000 toneladas de hidrógeno renovable o bajo en carbono, lo que supondrá un ahorro de energía no renovable cercano a las 300.000 toneladas equivalentes de petróleo. Esto equivale al consumo aproximado de 350.000 viviendasy a una disminución de las emisiones de gases GEI de entre 590.000 y 790.000 toneladas de dióxido de carbono.

ESTRATEGIA VASCA DEL HIDRÓGENO. OBJETIVOS 2030
PRODUCCIÓN Alcanzar una potencia instalada de electrolización de 300 MW. 
El 100% del hidrógeno producido es de origen renovable o bajo en carbono.
Producción anual de 2.000 t/año de combustibles sintéticos.
USOS FINALES. INDUSTRIA El 90% del hidrógeno consumido en la industria como materia prima es de origen renovable o bajo en carbono.
El hidrógeno supone un 5% del consumo energético total del sector industrial.
USOS FINALES. EDIFICIOS 10 proyectos piloto de uso de hidrógeno en edificios.
USOS FINALES. TRANSPORTE Y MOVILIDAD Flota de 20 autobuses de hidrógeno en Euskadi.
Flota de 450 vehículos de transporte de mercancías, de diversos tamaños.
Red de 10 hidrogeneras de acceso público, con presencia en los tres territorios histórico.

Hidrógeno verde
El hidrógeno se identifica desde instancias europeas como un elemento para la transición energética hacia una economía neutra en emisiones de efecto invernadero.

Entre otros métodos, el hidrógeno se produce a partir de electricidad y puede ser almacenado y transportado, de manera que ofrece una solución para atajar el principal problema de la electricidad renovable: se produce cuando hay sol o viento, y no siempre cuando más se necesita para ser consumida. En definitiva, el uso del hidrógeno permite la integración masiva de las energías renovables en el sistema energético, allanando el camino hacia una sociedad sin emisiones de efecto invernadero.

Además, el hidrógeno brinda la oportunidad de descarbonizar sectores de la economía como el transporte pesado, marítimo o aéreo, o determinadas aplicaciones industriales que no cuentan con alternativas técnicamente viables para reducir sus emisiones de dióxido de carbono. Todo ello lo convierte en un elemento de gran importancia para la Transición Energética hacia un modelo basado en las energías renovables y neutro en emisiones de carbono.

Se estima que en los próximos años se va a experimentar un notable desarrollo de un mercado europeo y global del hidrógeno, que traerá consigo oportunidades en toda la cadena de valor del hidrógeno, tanto en la producción e integración con plantas de generación renovable, como el almacenamiento, el transporte, la distribución y el consumo.

Documento Estrategia Vasca del Hidrógeno (PDF)