La Ertzaintza detuvo el pasado viernes en la capital guipuzcoana a un hombre de 55 años acusado de estafa y apropiación indebida tras una compleja investigación. El origen del caso se remonta a mayo del año pasado, cuando el sospechoso convenció a una amiga para que financiara a su nombre un turismo valorado en 25.000 euros, alegando que él no podía acceder a préstamos por estar en una lista de morosos. A pesar del compromiso de abonar las cuotas mensuales para su uso laboral, el hombre no realizó ningún pago, dejando la deuda en manos de la mujer, quien además comenzó a recibir múltiples sanciones de tráfico cometidas por el conductor.
La situación dio un giro definitivo cuando el implicado fue citado en dependencias policiales para prestar declaración. Ante los agentes, el hombre aseguró que ya no disponía del coche y que lo había dejado abandonado en un aparcamiento para evitar conflictos con la denunciante. Sin embargo, los investigadores no dieron crédito a su versión y establecieron un dispositivo de vigilancia a su salida de la comisaría. La sospecha se confirmó minutos después, cuando los agentes observaron cómo el individuo se dirigía a una zona cercana, se subía al vehículo en cuestión y emprendía la marcha con total normalidad.
Ante esta evidencia flagrante, una patrulla interceptó el turismo de inmediato y procedió al arresto del conductor. El detenido, de nacionalidad española, fue trasladado a la comisaría de la Ertzaintza para completar las diligencias pertinentes antes de ser puesto a disposición de la autoridad judicial el pasado fin de semana. Con esta detención se pone fin a un engaño que no solo supuso un grave perjuicio económico de miles de euros para la víctima, sino que también la obligó a responder legalmente por las infracciones cometidas por el presunto estafador durante meses.






