La Audiencia de Gipuzkoa ha dictado una sentencia de ocho años de cárcel para el hombre responsable del trágico accidente ocurrido en febrero de 2023 en la carretera N-I, a la altura de Legorreta. La condena es fruto de un acuerdo de conformidad alcanzado este viernes entre la defensa y las acusaciones, lo que ha evitado la celebración del juicio con jurado popular previsto para la próxima semana. El procesado ha admitido su culpabilidad en el siniestro, que se produjo cuando circulaba en dirección contraria y bajo los efectos del alcohol, colisionando frontalmente contra otro vehículo.
Durante la vista celebrada hoy, el acusado ha mostrado su arrepentimiento y ha pedido perdón a los allegados de los fallecidos: dos amigos que viajaban con él y una mujer que circulaba correctamente en el otro coche afectado. «No quise hacer daño en ningún momento a nadie», ha declarado entre lágrimas. Por su parte, la viuda de una de las víctimas ha aceptado públicamente sus disculpas en la sala. El acuerdo final reduce en seis años la petición inicial de la Fiscalía, que solicitaba catorce años de internamiento antes de la ratificación de este pacto entre las partes.
Los hechos se remontan a la madrugada del 26 de febrero de 2023, cuando el conductor, con sus facultades mermadas por el consumo de bebidas alcohólicas, accedió a la variante por una salida equivocada. El choque resultante segó la vida de tres personas y dejó un herido de gravedad. Con este acuerdo, se cierra la vía penal de un caso que conmocionó al territorio, estableciendo una pena que el acusado deberá cumplir de forma inmediata tras reconocer la gravedad de su imprudencia al volante.






