A pesar de que el pasado mes de octubre se alcanzó un principio de acuerdo entre la empresa Avanza, ELA y UGT para zanjar el conflicto laboral en el transporte de viajeros, la central sindical ELA asegura que el escenario actual dista mucho de estar resuelto. Medio año después de aquel pacto, el sindicato denuncia que todavía no existe un convenio vigente y que las condiciones pactadas no se han materializado en el documento final, manteniendo la tensión en la plantilla.
El origen del nuevo enfrentamiento surge tras un encuentro con el Gobierno Vasco el pasado 15 de abril, donde, según la central sindical, quedó patente la negativa de la compañía a validar el preacuerdo en sus términos originales. ELA critica que la empresa pretende aplicar cambios por su cuenta a lo que se estableció durante la mediación de la Viceconsejería de Trabajo, un gesto que califican como un quebrantamiento de la confianza y de los consensos logrados en la negociación colectiva.
Ante este bloqueo, el sindicato ha decidido convocar una huelga de carácter indefinido para exigir un contrato laboral que garantice la dignidad de los trabajadores, retomando las peticiones que ya realizaron en verano de 2025. El paro afectaría directamente a las conexiones por carretera entre las tres capitales vascas, los servicios lanzadera con el aeropuerto de Loiu y la totalidad de los trayectos que dan servicio a los municipios del valle del Deba.






