La compañía Tubos Reunidos ha solicitado formalmente ante un juzgado de Álava la declaración de concurso voluntario de acreedores debido a una situación de «insolvencia inminente». Según ha comunicado la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la decisión afecta tanto a la sociedad matriz como a sus filiales, después de meses de tensiones de tesorería que se han visto agravadas por la parálisis de la actividad en su factoría de Amurrio. Ante esta situación, el organismo regulador ha suspendido de forma inmediata la negociación de sus acciones en Bolsa para evitar perturbaciones en el mercado.
El consejo de administración ha optado por esta vía legal tras constatar que el plan de viabilidad diseñado para asegurar la continuidad del grupo no ha logrado atraer la entrada de caja necesaria. El objetivo de la medida, según apunta la dirección, es salvaguardar los intereses de la plantilla, los proveedores y los acreedores en un contexto financiero crítico. En lo que va de año, los títulos de la siderúrgica acumulaban una caída superior al 54%, situándose su último precio de cotización en apenas 0,14 euros. Con este paso judicial, la histórica firma vasca busca una salida ordenada a su delicada situación financiera.






