El programa participativo BateraLabs ha logrado centralizar más de 130 aportaciones vecinales en Donostialdea orientadas a mitigar los efectos del calentamiento global y guiar el diseño de futuras políticas medioambientales. Esta iniciativa, promovida conjuntamente por el Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa y la Fundación de Cambio Climático Naturklima, ha congregado a cerca de cuarenta agentes institucionales, económicos y sociales en su segunda sesión de trabajo. El propósito principal de estos encuentros es estructurar y priorizar soluciones viables en materias críticas como la preservación de la biodiversidad, la regeneración urbana, el desarrollo de la economía circular y la transformación de la movilidad local.
El protagonismo de la jornada ha recaído en la intervención de José Ignacio Asensio, diputado de Sostenibilidad y presidente de Naturklima, quien ha defendido firmemente la co-gobernanza y el papel activo de la sociedad civil en la búsqueda de resiliencia ecológica. Asensio ha destacado el valor de este foro manifestando que «la acción climática necesita la implicación de la ciudadanía y de los agentes del territorio para construir soluciones compartidas». Asimismo, el representante foral ha hecho hincapié en la necesidad de que estas líneas de trabajo se traduzcan en realidades tangibles, añadiendo: «Queremos que las ideas que surjan de BateraLabs sean ambiciosas, pero también realistas y ejecutables, para que puedan convertirse en proyectos concretos que mejoren la vida de las personas y refuercen la resiliencia de nuestras comarcas».
Durante las dinámicas participativas, los integrantes han evaluado un total de 11 retos y 16 líneas de actuación bajo estrictos parámetros de viabilidad técnica y presupuestaria. Las propuestas finales deberán ajustarse a un plan económico global de un millón de euros destinado a financiar un proyecto específico en cada una de las once comarcas de Gipuzkoa. Entre las mayores preocupaciones de Donostialdea se han identificado la creación de refugios climáticos contra el calor urbano, la mitigación de la contaminación acústica y la meta de reducir la generación de basuras en un 15 % en la próxima década. Las ideas priorizadas mediante votación se integrarán en el Portafolio Ciudadano de Acciones Climáticas, abriendo el camino hacia una tercera y última sesión en la que se decidirá formalmente qué intervención se ejecutará en el territorio.






