La Hacienda foral de Gipuzkoa ha cerrado la primera mitad del año con una evolución positiva en sus arcas públicas. La recaudación tributaria acumulada en el territorio histórico alcanzó los 2.285 millones de euros hasta el mes de junio, lo que representa un incremento del 6% en comparación con el mismo periodo del ejercicio anterior. En términos absolutos, el fisco guipuzcoano ha ingresado 129,2 millones de euros más que en el año 2025, gracias a un repunte del 6,5% en los ingresos íntegros que ha logrado compensar el aumento del 7,8% en las devoluciones efectuadas a los contribuyentes.
Por tipología de tributos, los impuestos directos mostraron una notable fortaleza con un incremento del 7,6% en su recaudación líquida. Este empuje se debe en gran medida al buen comportamiento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que creció un 6,3% (55,8 millones más), espoleado por el aumento del 4,5% en las retenciones sobre los rendimientos del trabajo. En la otra cara de la moneda se sitúa el Impuesto sobre Sociedades, donde la cuota diferencial neta que grava las ganancias de las empresas experimentó un retroceso de 9 millones de euros debido a una ligera caída de los ingresos brutos y a un incremento de 7,1 millones en las devoluciones.
En el ámbito de la imposición indirecta, que en su conjunto avanzó un 6,5%, el IVA gestionado directamente por la Diputación se consolidó como uno de los grandes motores financieros del semestre con un alza del 8,3% (51,9 millones adicionales). Asimismo, los impuestos especiales aportaron un saldo positivo, destacando el repunte en la recaudación por hidrocarburos, que sumó 8 millones de euros más (+7,1%), y el de las labores del tabaco, con un incremento de 1,5 millones (+2%). Por último, la balanza de los ajustes financieros realizados con el Estado sufrió una disminución global del 6%, restando 1,9 millones en concepto de IVA y otros 8,3 millones en los impuestos especiales.






