Los arenales de La Concha, Ondarreta y Zurriola contabilizaron este martes alrededor de 120 asistencias por picaduras provocadas por carabelas portuguesas, lo que obligó a decretar la prohibición del baño en todo el litoral donostiarra. La decisión de izar la bandera roja se adoptó para evitar un mayor número de incidentes, en una jornada en la que los servicios de socorrismo retiraron además aproximadamente un centenar de ejemplares distribuidos entre las tres playas.
Pese al volumen de picaduras registrado durante ese día, la mayoría de las atenciones precisadas por los usuarios fueron de carácter leve. Fuentes del Ayuntamiento de Donostia señalaron que la cifra de asistencias resulta acotada en comparación con la alta afluencia de bañistas registrada en los arenales. Las medidas de restricción se aplican mediante un protocolo dinámico donde el equipo de salvamento evalúa de forma continua la evolución de la marea, la abundancia y el tamaño de los ejemplares detectados.






