El deterioro de las calificaciones globales en la evaluación internacional PISA 2025 ha situado los modelos de enseñanza y el hábito digital en el centro del debate educativo. Tras analizar los datos a nivel europeo y estatal, los analistas de la OCDE enmarcan la pérdida generalizada de rendimiento en el incremento del uso de tecnologías y en las dificultades crecientes del alumnado para mantener la concentración.
Según detallan los expertos del organismo, la presencia continuada de pantallas en la vida cotidiana favorece una lectura acelerada y fragmentada, impidiendo la asimilación profunda necesaria para abordar textos complejos. Este fenómeno ha impactado de forma directa en las competencias lectoras de los estudiantes europeos, un área fundamental sobre la que se sustenta el aprendizaje en el resto de disciplinas académicas.
En el caso del sistema vasco, estas dinámicas globales han agudizado la tendencia a la baja observada en los últimos años, dejando las puntuaciones de la comunidad en 419 puntos en comprensión lectora —superando únicamente a Ceuta y Melilla—, 459 en Ciencias y 460 en Matemáticas. Ante estos resultados, el sector educativo analiza la necesidad de revisar la penetración digital en las aulas para priorizar la capacidad de concentración y el pensamiento crítico.






