La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Gipuzkoa ha impuesto una pena de cuatro años de cárcel a una mujer que engañó a un hombre octogenario y viudo, simulando una relación afectiva para apropiarse de casi 400.000 euros. La resolución judicial determina asimismo que la procesada deberá restituir de manera íntegra la totalidad de los fondos defraudados al perjudicado.
Los hechos se iniciaron tras conocerse ambos en un establecimiento de Bruselas. La acusada se valió de la vulnerabilidad emocional del anciano para convencerle de su interés sentimental y persuadirle para fijar su residencia en la localidad alicantina de Dénia. En este contexto, indujo a la víctima a adquirir un inmueble y formalizar legalmente la donación a su favor de más de 130.000 euros para cubrir la cuota correspondiente a la mitad de la propiedad.
Posteriormente, la condenada continuó el fraude alegando supuestas necesidades financieras familiares de urgencia, lo que llevó a la víctima a realizar varios traspasos bancarios por un valor superior a los 230.000 euros con la falsa promesa de figurar como titular final del nuevo inmueble. La dinámica delictiva culminó tras obtener las claves secretas de las tarjetas de crédito del afectado, realizando continuas extracciones de dinero en efectivo y desvíos de capital hacia cuentas pertenecientes a sus allegados.






