Un hombre de 22 años y origen magrebí fue detenido este pasado sábado en Errenteria acusado de los delitos de robo con violencia y robo con fuerza, tras agredir a un trabajador para sustraerle las llaves del establecimiento comercial en el que ejercía su labor y acceder posteriormente al interior del local para llevarse la caja registradora. El arrestado suma un historial de 13 detenciones anteriores por infracciones de similar naturaleza.
Los hechos se desencadenaron hacia las 23:50 horas del viernes, cuando el salto de la alarma de una frutería de la localidad guipuzcoana movilizó a varios recursos de la Ertzaintza. Al personarse en el lugar, las patrullas comprobaron que la puerta del negocio se encontraba abierta sin signos de forzamiento y localizaron en los alrededores a un individuo oculto tras una estructura de escaleras. Durante el cacheo preventivo, los agentes le incautaron 112 euros en metálico.
Mientras una empleada del comercio facilitaba el visionado de las cámaras de seguridad —donde la vestimenta del autor coincidía con la del sospechoso retenido—, la víctima del asalto inicial se presentó en la comisaría de la Ertzaintza para denunciar la agresión sufrida minutos antes. El agredido, un varón de 38 años y origen latinoamericano, relató que le habían sustraído mediante golpes su cartera y una mochila con los accesos al negocio, identificando sin dudas al detenido como el autor de la agresión.
Ante las evidencias recabadas, los efectivos policiales procedieron a la detención del sospechoso y a su traslado a dependencias policiales para la tramitación de las diligencias antes de ponerlo a disposición de la autoridad judicial. Asimismo, una patrulla logró recuperar la caja registradora, la mochila y la documentación sustraídas en un aparcamiento cercano para su restitución a los legítimos propietarios.






