El incremento de la circulación de patógenos respiratorios en la comunidad autónoma ha empezado a impactar de forma directa en la red hospitalaria pública. De acuerdo con las cifras aportadas por la Consejería de Salud, la plantilla asistencial de Osakidetza atiende actualmente a 9 pacientes en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) y a 53 personas en planta debido a cuadros complicados por el coronavirus, unos registros que duplican a los contabilizados en el mismo periodo del año anterior.
La cepa predominante detrás de esta subida es la subvariante XFG, un linaje derivado de ómicron conocido popularmente como ‘Frankenstein’. No obstante, el departamento autonómico aclara que los viales utilizados en el actual proceso de vacunación están preparados para generar protección frente a esta mutación específica.
En cuanto al protocolo de inmunización, las directrices fijan un criterio más restringido que el aplicado a la gripe: mientras la profilaxis antigripal estará abierta a toda la población, el refuerzo contra el COVID-19 queda reservado a las personas con más de 65 años y a los grupos de riesgo, a quienes se les facilita recibir ambos pinchazos en un único acto asistencial.






