La Hacienda Foral de Gipuzkoa ingresó un total de 4.311 millones de euros en el acumulado de los nueve primeros meses del año, lo que representa un repunte interanual del 6,8% y un incremento absoluto de 275 millones en comparación con el mismo intervalo del ejercicio previo. Esta evolución favorable responde principalmente al buen comportamiento de los ingresos íntegros, que crecieron un 5,1%, mientras que las devoluciones a contribuyentes se mantuvieron en niveles prácticamente idénticos a los del año anterior.
Por tipología impositiva, la recaudación líquida de los tributos directos registró una subida del 9,8%, impulsada por el desempeño del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). En este apartado, las retenciones aplicadas a las rentas del trabajo aumentaron un 4,2% (71,2 millones más), elevando el saldo neto del IRPF un 7,1% hasta aportar 118,7 millones de euros adicionales a las arcas del territorio. Asimismo, el Impuesto sobre Sociedades mejoró su cuota diferencial neta en 33,2 millones gracias al alza en los ingresos brutos y a la reducción de los abonos solicitados por las empresas.
En el ámbito de la fiscalidad indirecta, el volumen gestionado avanzó un 5,2%, destacando el comportamiento del IVA de gestión propia, cuya recaudación acumulada experimentó un alza del 8,6% con 82,2 millones de euros más. Entre las escasas magnitudes en negativo figura la contracción en la liquidación de las transmisiones patrimoniales y el retroceso del 3,5% en los ajustes financieros mantenidos con la administración estatal, motivado por los menores ingresos registrados en la vertiente de impuestos especiales.






