Un informe elaborado por la Ertzaintza y remitido a los juzgados de Vitoria advierte de una «elevada sexualización» de forma continuada en las actividades del campamento de verano gestionado por Euskal Udalekuak en la localidad alavesa de Bernedo. Las investigaciones policiales señalan que las prácticas impuestas resultaban del todo inadecuadas para la edad de los menores participantes y apuntan a la presunta comisión de delitos de exhibicionismo, coacciones y agresión sexual por parte de catorce responsables y monitores de la colonia.
A través del testimonio de los menores denunciantes, las pesquisas describen un contexto de desprotección en el que se forzaba a los niños a marchar y ducharse desnudos sin distinción de edad ni sexo, conviviendo con adultos en las mismas instalaciones. El atestado recoge también episodios en los que el personal permanecía sin ropa durante la jornada, conductas coercitivas y la restricción del contacto telefónico con los progenitores, ignorando los ruegos de los asistentes para regresar a sus domicilios.
La organización responsable de los campamentos, por su parte, rechaza que se produjeran imposiciones o situaciones de vulneración y sostiene que su proyecto educativo persigue la naturalización del cuerpo y la eliminación de tabúes desde una perspectiva feminista. Mientras las diligencias penales avanzan en los tribunales vitorianos mediante la declaración de los implicados y el testimonio protegido de las víctimas, la vía administrativa mantiene paralizadas las actividades de la entidad en este enclave alavés.






