-Los ponentes abogan por situar al estudiante en el centro, potenciar el pensamiento crítico, investigar con el territorio, formar líderes capaces de generar cohesión y consolidar un modelo universitario centrado en el impacto social.
-Louise Kempton, profesora de Política Regional y Urbana de Newcastle University: “Las universidades no son motores automáticos de desarrollo: requieren políticas territoriales a medida y compromisos institucionales sólidos a largo plazo”.
El campus de San Sebastián de la Universidad de Deusto acogió el jueves, 5 de noviembre, en el marco del 140º aniversario de la universidad, el 70º aniversario del campus donostiarra y los 20 años de Orkestra-Instituto Vasco de Competitividad, el encuentro: “El rol transformador de la universidad del siglo XXI”, una cita que reunió a expertos de ámbito internacional, responsables académicos y autoridades institucionales para reflexionar sobre la vocación de servicio de la universidad y su capacidad de respuesta ante las demandas sociales. En un entorno marcado por rápidas transformaciones económicas, tecnológicas y sociales, el papel de la educación superior no puede reducirse a la mera transmisión de conocimientos o a la producción de métricas de investigación. Comprender la complejidad contemporánea exige analizar cómo las instituciones académicas pueden actuar como agentes activos de transformación en el desarrollo, la cohesión y el liderazgo ético en sus comunidades.
La jornada comenzó con las palabras de agradecimiento del rector de la Universidad de Deusto, Juan José Etxeberria SJ. en referencia a los diferentes aniversarios de este 2026: “El primer sentimiento que me genera celebrar estos hitos es un profundo agradecimiento y un acto de fidelidad a nuestras raíces. Estamos hoy aquí gracias a la visión y entrega de quienes nos han precedido”. Etxeberria resaltó la figura del Padre Pedro Arrupe: “Arrupe nos enseñó que la universidad no puede ser una torre de marfil ajena a las heridas de su tiempo; nos encomendó formar a personas “para los demás y con los demás”, con un firme compromiso transformador. Hoy, ante los retos del siglo XXI, nos convoca esa misma misión: discernir cómo seguir transformando la sociedad mientras nos transformamos nosotros mismos. En la parte final de su intervención Etxeberria destacó también que la reflexión de hoy no es una iniciativa aislada: “estamos colaborando en torno a este tema en otros foros. Jakiunde, por ejemplo —que hoy está aquí representada—, está preparando un monográfico especial para la revista RIEV (la Revista Internacional de los Estudios Vascos) sobre las encrucijadas a las que se enfrenta la universidad del siglo XXI.
La jornada continuó con la presentación por parte de James Wilson, director general de Orkestra-Instituto Vasco de Competitividad, de la ponencia inaugural “The Regional Role of Universities: from aspiration to effective action”, impartida por Louise Kempton, profesora de Política Regional y Urbana de Newcastle University y especialista en la contribución de las universidades a sus entornos. En su intervención Kempton aseguró que existe una expectativa creciente sobre la contribución de las universidades al desarrollo económico, urbano y cívico de sus regiones, pero que la evidencia empírica demuestra que el impacto real está lejos de las expectativas políticas. Tras más de diez años de investigación comparada entre Europa y América, el estudio presentado por Kempton analiza críticamente la aportación realista de las instituciones académicas al entorno local. El trabajo cuestiona marcos habituales como la «triple hélice» o la «universidad cívica» por no contemplar la diversidad institucional ni los condicionantes territoriales. Asimismo, visibiliza el conflicto entre la búsqueda de excelencia internacional y el compromiso local. Mediante ejemplos concretos de distritos de innovación (en ciudades como Medellín, Belfast o Pittsburgh) e iniciativas de coproducción de políticas públicas (Insights North East), se concluye que las universidades no son motores automáticos de desarrollo: requieren políticas territoriales a medida y compromisos institucionales sólidos a largo plazo.
Tras la intervención de Louise Kempton, la sala Foro acogió una mesa redonda bajo el título: “¿Cómo se están afrontando los retos del rol transformador de la universidad?” en la que participaron Juan José Etxeberria SJ., rector de la Universidad de Deusto; María Iraburu, rectora de la Universidad de Navarra y Josep M. Vilalta, secretario ejecutivo de la Asociación Catalana de Universidades Públicas – ACUP). Mari Jose Aranguren, vicerrectora del campus de San Sebastián y Relaciones Institucionales de la Universidad de Deusto fue la encargada de moderar la mesa. La aceleración del cambio tecnológico, la exigencia de la transición ambiental y el desafío socio – demográfico sitúan a la educación superior ante una profunda redefinición de su función social. En un entorno donde las decisiones automatizadas y la Inteligencia Artificial transforman el mundo profesional, las universidades coinciden en que su misión esencial no cambia: formar a ciudadanos comprometidos, capaces de ejercer un pensamiento crítico y liderar con responsabilidad ética. La mesa redonda fue un espacio en el que se trataron estos temas, además del diálogo sobre la adaptación de las titulaciones, la gobernanza de la IA y la financiación. Uno de los consensos principales de la jornada fue la necesidad de abordar la Inteligencia Artificial no como un mero artificio técnico, sino comprendiendo su naturaleza de herramienta y la importancia del razonamiento causal frente a los problemas. La importancia de formar líderes capaces de dialogar y generar cohesión, fue uno de los elementos clave de la jornada.
En palabras de María Iraburu: “El gran reto que tenemos es abrazar la tecnología potenciando la capacidad de reflexión y la ética en el ejercicio de las profesiones. Hay que buscar el contacto con la empresa, porque nos da la posibilidad de detectar los problemas del entorno”. Respecto a la creación de nuevas titulaciones destacó que es importante crearlas en función de las necesidades del entorno, y puso como ejemplo la tecnología, también la creación de programas no reglados. Sobre la financiación universitaria añadió: “Hay que intentar fomentar medidas para la financiación privada, lo mismo para la investigación, a través de incentivos fiscales por ejemplo.”
Por su parte, Juan José Etxeberria SJ., enfatizó en la formación integral de las personas en estos tiempos de cambios: “nuestro plan estratégico está articulado en 3 pilares: el tratamiento de la IA de forma ética; la misión y el acompañamiento de las personas; y el liderazgo transformador con pensamiento crítico. Necesitamos líderes capaces de dialogar y de generar cohesión. En la universidad intentamos generar conocimiento con impacto social, donde el conocimiento debe ser útil a la sociedad. También es importante realizar investigación internacional con arraigo local”. Etxeberria insistió también en mantener la mirada a largo plazo, y en la importancia de co-diseñar programas con empresas. En relación a la financiación de las universidades indicó que es necesario trabajar con otros agentes, además de la financiación pública.
En su intervención, Josep M. Vilalta, resaltó la necesidad de poner en el centro al estudiante y de conectar el conocimiento con la acción. Destacó también la importancia de la formación a lo largo de la vida y el fomento del aprendizaje-servicio y añadió: ”es muy importante la creación de redes, se necesitan colaboraciones. Debemos trabajar con agendas compartidas, planes de trabajo juntos”. Respecto al tema de la inclusión, reconoció que es un gran reto, y destacó la necesidad de fomentar las becas, reclamó también más estabilidad en la financiación pública.
Juan Ignacio Pérez Iglesias, consejero de Ciencia, Universidades e Innovación del Gobierno Vasco, fue el encargado de clausurar la jornada. En su intervención comunicó que ya se está contemplando la creación de fondos patrimoniales para el tratamiento fiscal y que el ascensor social está funcionando, ya que prácticamente el 85% de las personas de cada generación acceden a estudios superiores. Insistió, además, en que la función de la universidad no cambia porque cambie el mundo, “fomentar el espíritu crítico es esencial, hay que formar a ciudadanos comprometidos con la sociedad y para eso es imprescindible la investigación” subrayó. Iglesias destacó que actualmente estamos inmersos en 3 transiciones clave: la tecnológica, la energética-ambiental y la socio-demográfica y que las universidades deben responder también a estos grandes retos. Respecto a la IA, expresó su preocupación de dejar de lado el razonamiento causal, donde no nos podemos dejar llevar por la naturaleza de la herramienta sin pensar siempre en la relación causa-efecto.






