Hostelería Gipuzkoa y el departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral han lanzado la campaña ‘Cada bocado cuenta’ para concienciar a los clientes de los bares y restaurantes sobre el desperdicio alimentario. La iniciativa anima a adoptar gestos sencillos como ajustar los pedidos, compartir raciones o pedir para llevar la comida sobrante.
La actuación responde a las más de 127.000 toneladas de alimentos que se tiran al año en el territorio. El diputado de Sostenibilidad, José Ignacio Asensio, ha calificado la situación de «problema ambiental, económico y social», recordando que «reducir el desperdicio alimentario es una responsabilidad compartida». Asensio ha subrayado la necesidad de avanzar hacia «un modelo de consumo más responsable» junto al sector.
Por su parte, la directora ejecutiva de la patronal, Ane Ruiz, ha destacado que la iniciativa ofrece a los locales una herramienta sencilla para sensibilizar a la clientela. La campaña distribuirá 500 soportes de madera con código QR en establecimientos de las siete comarcas guipuzcoanas dentro del convenio de colaboración entre ambas entidades.






