El Parlamento de Navarra insta al Gobierno del Estado al cierre de Garoña

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Se alega que es la central nuclear más antigua del parque español, lleva dos años cerrada y que desde el punto de vista energético resulta innecesaria

El Pleno del Parlamento ha aprobado este jueves, con los votos a favor de Geroa Bai, EH Bildu, Podemos-Ahal Dugu, PSN e I-E, la abstención de UPN y el voto en contra de PPN; una resolución por la que se insta al Gobierno del Estado a “no conceder un nuevo permiso de explotación a la Central Nuclear de Garoña y a iniciar, de inmediato, el proceso de desmantelamiento de la misma”.

La resolución aprobada incluye un segundo punto en el que, con el voto en contra del PPN y el respaldo del resto, se emplaza a los ejecutivos de Navarra y España a “apostar por un nuevo modelo energético que priorice las energías productivas, sostenibles, limpias y seguras”.

En la exposición de motivos, la resolución impulsada por la A.P.F. Izquierda-Ezkerra se explica que “la central nuclear de Garoña se inauguró en el año 1971. Es en la actualidad la central más antigua del parque nuclear español. Se trata de una central que ha cumplido ya los 40 años de vida, y a la que le ha llegado el momento de ser desmantelada. Desde el punto de vista energético es innecesaria, como demuestra el hecho de que, a pesar de llevar cerrada más .de dos años, el gobierno del Partido Popular y la empresa propietaria (Nuclenor) están actuando para ponerla en marcha nuevamente, anteponiendo con ello el interés económico en el corto plazo, a la seguridad de los ciudadanos y del medio ambiente”.

Esta central nuclear “ha sufrido serios problemas de estructura y corrosión en el reactor, que derivaron en más de ocho accidentes en los últimos años y que el propio Consejo de Seguridad Nuclear ha reconocido la existencia de numerosos elementos severamente degradados. Del mismo modo, su funcionamiento sigue ocasionando graves problemas de contaminación térmica en el río Ebro. Es evidente la peligrosidad y los graves riesgos para la ciudadanía que entraña la energía nuclear en general y en particular la central de Garoña”.

La empresa propietaria de esta Central Nuclear (Nuclenor) que “en diciembre cumplió tres años sin producir energía, pretende que el Ministerio de Industria conceda una concesión de 17 años más de funcionamiento”.

El Consejo de Seguridad Nuclear “aprobó el pasado 30 de octubre las nuevas especificaciones técnicas de funcionamiento para la central nuclear de Garoña, donde se contempla la prolongación en 20 años más de su fecha límite de funcionamiento”.

Por todo ello, el proponente concluye que “la central nuclear de Garoña debería estar cerrada desde hace una década, al tratarse de una vieja central de primera generación que provoca peligros reales en el entorno y medio ambiente. Se trata de la central nuclear más antigua del Estado y gemela del primer reactor de Fukushima”.