El personal del Hospital San Juan de Dios de Gipuzkoa secundó ayer una concentración frente a las instalaciones del centro sanitario, en el marco del primero de los paros programados para denunciar dos años de parálisis en la negociación. Este centro participa, junto a otras dos empresas privadas, en la gestión de la atención a la salud mental en el territorio.
Según traslada el sindicato ELA en una nota informativa, la plantilla denuncia que la dirección rechaza garantizar una actualización salarial ligada a la evolución del IPC, lo que deriva en una pérdida de poder adquisitivo. Desde la central reclaman «condiciones laborales dignas» y reconocimiento profesional ante las crecientes dificultades asistenciales en el día a día del recinto.
Por su parte, la empresa justifica su posición en la insuficiencia de la financiación aportada por el Gobierno Vasco. No obstante, para la organización sindical dicha coyuntura no puede utilizarse como excusa para mantener bloqueadas las conversaciones. Desde el comité advierten de que las protestas se intensificarán si la gerencia no atiende las reivindicaciones, y recuerdan que los próximos paros de una hora tendrán lugar los días 22, 27 y 29 de octubre.






