El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha ratificado la procedencia del despido disciplinario de un trabajador destinado en la oficina de Kutxabank en Hondarribia por consultar la información financiera de varios clientes por «simple curiosidad». La resolución judicial rechaza el recurso presentado por el empleado contra la sentencia previa que ya avalaba la decisión adoptada por la entidad financiera.
Los hechos se desencadenaron a raíz de una investigación interna impulsada tras la reclamación de una directiva empresarial de ArcelorMittal, que trasladó sus sospechas de que alguien había consultado sus datos financieros sin autorización. Las comprobaciones informáticas acreditaron que el trabajador había accedido en reiteradas ocasiones a expedientes económicos, movimientos de cuentas y detalles salariales de al menos diez clientes sin que existiera gestión o justificación profesional alguna que respaldara dichas búsquedas.
En el procedimiento se constató que las búsquedas se realizaron motivadas por el propio interés personal del empleado en conocer los ingresos de los afectados. Los magistrados concluyen que el acceso indébito a la información confidencial a través de los sistemas informáticos corporativos supone una vulneración del deber de secreto profesional y una quiebra de la confianza laboral que justifica la sanción impuesta.






