Las investigaciones paleontológicas desarrolladas en el macizo de Arno, en Mendaro, han sacado a la luz el esqueleto completo de un león de las cavernas que habitó en la zona hace 31.500 años. El hallazgo destaca por su carácter único en la península ibérica, al conservarse la práctica totalidad de la estructura ósea de un ejemplar joven.
La intervención de rescate de los fósiles se llevó a cabo tras el aviso de espeleólogos locales, dando paso a una campaña de excavación en una galería de difícil acceso. La extracción requirió el despliegue de un sistema de transporte mediante cuerdas para evacuar la osamenta sin deteriorar las piezas encontradas en la cavidad.
Los trabajos científicos, dirigidos por equipos de la EHU y Aranzadi, continúan abiertos en los laboratorios de restauración. Los datos recabados sobre este gran depredador prehistórico servirán para comparar su patrón de desarrollo con otros registros fósiles del ámbito europeo.






