‘Elefantes y humanos en el Pleistoceno de Soria’

0

ELEFANTESExposición en el Museo Numantino de Soria hasta el 1 de marzo.

La exposición temporal ‘Elefantes y humanos en el Pleistoceno de Soria’, tras varias semanas en el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana de Burgos – CENIEH-, podrá visitarse en museo soriano hasta el próximo 1 de marzo.

Este año se cumple el centenario del inicio de las excavaciones realizadas en Ambrona y, para conmemorarlo, el Museo Numantino y el CENIEH, con la colaboración de la Asociación de Amigos del Museo Numantino, han organizado una serie de actividades y conferencias que concluyen con la exposición temporal.

Una muestra que presentan algunos restos significativos de animales y útiles líticos representativos de las distintas etapas culturales de los yacimientos citados, que ayudan a comprender lo que significan para el conocimiento de las primeras etapas de la ocupación humana.

Las excavaciones realizadas en los yacimientos de Torralba y Ambrona por el Marqués de Cerralbo, Enrique de Aguilera y Gamboa, figuran entre las primeras llevadas a cabo en Europa en yacimientos del Paleolítico inferior. Cerralbo fue una de las grandes figuras de la arqueología española de principios del siglo XX, con un protagonismo fundamental en el despegue de los estudios del Paleolítico en España.
En Torralba y Ambrona se observaron por primera vez grandes superficies con restos de elefantes y otros mamíferos, junto a utensilios de piedra tallada. Estos hallazgos supusieron el inicio de una serie de etapas de investigación en los citados yacimientos, discontinuas en el tiempo, que han llegado hasta nuestros días.

Los niveles inferiores de Ambrona (entre 400.000 y 350.000 años) han proporcionado la megafauna más característica de estos yacimientos (elefante, uro y, en menor proporción, cérvidos, caballos, rinoceronte y carnívoros), gran parte de la cual está representada también en Torralba (200.000 años).

Los vertebrados de talla pequeña (roedores, aves, reptiles y anfibios) y el polen aportan datos valiosos para conocer cómo era el clima en las fases en que estos yacimientos se estaban formando, más suave que en la actualidad. La vegetación estaba constituida fundamentalmente por pinos, enebros o sabinas y gramíneas, con presencia también de árboles de carácter templado (robles, abedules, castaños, avellanos y nogales).

Aunque no se han encontrado sus restos, la presencia humana en estos momentos está atestiguada por el instrumental realizado en piedra que se ha recuperado, la mayor parte en cuarcitas y sílex.

Los comisarios de la exposición son Manuel Santonja y Alfredo Pérez, por el CENIEH, y Elías Terés, Marian Arlegui y Blanca Martínez, por el Museo Numantino.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here