Energía móvil, eficiente y sostenible de la mano de VAHLE

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VAHLE es una multinacional alemana de sistemas de electrificación, fundada hace más de 100 años. Su filial española, con sede en Barcelona y delegaciones en Madrid y Bilbao, da cobertura a todo el territorio nacional desde 1975. Sus carriles de alimentación eléctrica para máquinas móviles alimentan grandes plantas de industrias automovilísticas, hangares de aeropuertos o grandes grúas de terminales de contenedores. Marcos Martínez, gerente de VAHLE España, responde a una entrevista

VAHLE es una multinacional alemana de sistemas de electrificación, fundada hace más de 100 años. Su filial española, con sede en Barcelona y delegaciones en Madrid y Bilbao, da cobertura a todo el territorio nacional desde 1975. Sus carriles de alimentación eléctrica para máquinas móviles alimentan grandes plantas de industrias automovilísticas, hangares de aeropuertos o grandes grúas de terminales de contenedores. La marca se ha convertido en genérico entre industriales y operadores, que conocen y denominan los carriles eléctricos como ‘carriles Vahle’. La inversión de VAHLE en I+D le ha permitido diversificar sus productos, ofreciendo soluciones innovadoras y altamente eficientes: sistemas de control, transmisión de datos por radiosistemas y posicionado de precisión, que permite automatizar los procesos.

P: Háblenos del carril VAHLE…

R: Ofrecemos energía móvil. Alimentamos una máquina a largo de todo su recorrido, ya tenga curvas, desvíos e incluso elevadores. El símil sería un ‘scalextric’, a gran escala. A esta actividad principal se han añadido dos áreas adicionales, la transmisión de datos y el posicionado, que nos llevan a la automatización de los procesos. Ahora, además de dotar de energía a una máquina, podemos obtener información sobre su funcionamiento en cualquier momento, transmitiendo datos desde la máquina hasta un ordenador o una sala de control. VAHLE dispone de uno de los sistemas de transmisión de datos más fiables del mercado, el sistema SMG o guía de ondas.

En las líneas de montaje final manual, donde los operarios acaban de montar los componentes de un vehículo, o cualquier otro producto, nuestro sistema BOK alimenta de energía las herramientas portátiles, los equipos de diagnóstico y de control de atornilladores, optimizando el trabajo y el tiempo. Por ejemplo, se atornillan todas las piezas con una tecnología que controla toda la operación con gran precisión. Su montaje es sencillo y se ahorra espacio, un bien escaso en las fábricas, lo que exige productos compactos, cuyo diseño ocupe menos espacio, pero a la vez robustos, fiables y con las máximas prestaciones, como los que proporciona VAHLE.

¿Ofrecen asesoramiento a los clientes?

Los carriles son muy fáciles de montar, asistimos y asesoramos a nuestros clientes desde el montaje a la supervisión y posventa y, para aplicaciones muy concretas como por ejemplo la automoción, realizamos los montajes con personal propio. Y en las fechas en las que la industria automovilística detiene brevemente la producción, Navidad, Pascua o verano, entramos cual cirujano para hacer los ajustes necesarios en la logística.

¿Los componentes VAHLE se pueden aplicar a cualquier tipo de industria?

Estamos íntimamente ligados a la logística, al flujo de materiales desde las materias primas hasta el almacenaje del producto final, donde participamos dotando de electricidad a los sistemas de transporte. La logística es universal a todos los procesos productivos, VAHLE forma parte de estos procesos, así que nuestros componentes, ya sean carriles, carros portacables, enrolladores de cable o electrificación sin contacto, son válidos y eficientes en cualquier tipo de industria.

Han innovado en tecnología para puertos…

Las grandes máquinas portuarias que transportan contenedores, – como las grúas de patio, llamadas RTG -, que se movían con grupos generadores de gasoil, se están alimentando directamente a través de carriles eléctricos, lo que supone un ahorro decisivo en la competitividad de un puerto. La inversión que significa el cambio se amortiza en un plazo muy breve. Las maquinas siguen siendo manejadas por un operario en las operaciones más críticas, pero hacen su recorrido guiadas por un piloto automático dotado de sistemas de medición. Hemos conseguido que grúas de 25 metros de altura y más de 120 toneladas, sin raíles, sino con ruedas de goma, similares a las de un gran tractor, se muevan con precisión milimétrica, ofreciendo máxima seguridad y eficacia. Además, en una parte del proceso, las mismas máquinas almacenan energía eléctrica, que reutilizan.

“Nuestros componentes son válidos y eficientes en cualquier tipo de industria”

Y ayudan a la sostenibilidad y la mejora del medio ambiente…

Sí, reducen la contaminación de manera directa, no es un efecto secundario. Muchos puertos están dentro de grandes ciudades, como es el caso de Barcelona, o muy próximos. Un puerto estándar cuenta con decenas de máquinas de gran tonelaje, funcionando constantemente, que provocan contaminación ambiental y acústica. La electricidad es energía limpia, frente a los gases nocivos que producen los combustibles fósiles.

Los coches eléctricos no están cuajando en el mercado debido a las dificultades para cargar sus baterías ¿Qué solución ofrece VAHLE?

El vehículo eléctrico en breve será necesario, se tendrá que implantar, la electricidad es más barata que la gasolina o el gasoil y no contamina. Para facilitar su recarga hemos colaborado en el desarrollo de un sistema que no precisa manejar cables ni conectores: la carga por inducción. Tan solo aproximando el morro del vehículo a un poste especial que transmite la energía a través de la matrícula, o a través de un conductor de pequeño tamaño en el suelo y otro en el piso del coche, se realiza la carga automática de un modo muy simple y seguro.

VAHLE también apuesta por el transporte público con energía eléctrica

Efectivamente. Nuestros componentes se emplean para la carga rápida de un novedoso tranvía sin catenarias, que además de ofrecer un gran ahorro energético, libera los centros históricos de las ciudades de cables suspendidos y postes. El tranvía almacena energía, la carga se realiza en 20 segundos, durante las paradas del recorrido, bien por la parte inferior, como en Zaragoza o Luxemburgo, bien por la parte superior del tranvía, en contacto con la marquesina de la parada, como en Taiwan. Esta tecnología también tiene aplicación en la carga rápida de autobuses eléctricos.

“La electricidad es energía limpia, frente a los gases nocivos que producen los combustibles fósiles”

¿A qué retos se enfrenta VAHLE en un futuro próximo?

Los carriles conductores de electricidad, el producto básico de la empresa, seguirá jugando un papel importante, nada hace pensar que haya una energía alternativa próximamente. Las nuevas áreas de actividad se centrarán en la automatización de los procesos productivos y logísticos, que posibilitan el control de toda la cadena de flujo de materiales desde una sala central. El reto más importante, y para el que estamos preparados, es la progresiva sustitución del combustible fósil por la energía eléctrica en todos los campos.